El Ciclo Hormonal

Por: Dr. Norman González Chacón

El equilibrio hormonal es sinónimo de un estado de salud óptimo. Se relaciona directamente a muchos   factores, pero la alimentación, la constitución genética, el tipo de sangre, el medioambiente y el estrés juegan papeles fundamentales en este estado. Es importante también saber si la mujer tuvo hijos, si tuvo abortos naturales o provocados y a la edad que los tuvo.

El ciclo menstrual normal debe producirse cada 26 y 29 días. Lo ideal es que fluctúe entre los 28 y 29 días, pero hay circunstancias en que se acortan o se alargan y se deben tener en cuenta los factores que intervienen en esas irregularidades.

Durante estos ciclos, los ovarios reciben una señal del cerebro que les indica que es tiempo de madurar el óvulo que se halla en unas bolsitas, conocidas como folículos. Cuando ha madurado el óvulo, el folículo estalla y libera el óvulo que avanza a través de las trompas de Falopio hasta llegar a la matriz. Mientras tanto, la hormona progesterona, junto al estrógeno, estimulan la formación de una capa de tejido y de sangre en la matriz, cuya función es proteger al óvulo si este ha sido fecundado por algún espermatozoide. Si el óvulo no es fecundado, ocurre la menstruación y el proceso termina y comienza un nuevo ciclo.

La habilidad o capacidad de los folículos para madurar el óvulo puede fallar por diversas causas y por cualquiera de ellas se puede producir lo que llamamos "premenopausia", creando ciclos menstruales en los cuales no se produce el óvulo. A estos ciclos los llamamos "ciclos anovulatorios". Cuando la mujer no ovula, los ovarios no producen suficiente progesterona y se pueden experimentar los efectos de la premenopausia. Los ciclos menstruales pueden continuar cuando no haya progesterona y la mujer puede no darse cuenta del desajuste. Por lo tanto, síntomas similares a los de la menopausia pueden ocurrir aun cuando sigan menstruando normalmente. Las mujeres no saben y muchos médicos tampoco, que esos síntomas se deben a la falta de progesterona y NO de estrógeno. A ese período se le denomina premenopausia silente.

Durante esa etapa, muchas mujeres sufren trastornos de las glándulas tiroideas y adrenales, pueden aumentar de peso incontrolablemente, otras sufren serios trastornos nerviosos y depresiones que fluctúan desde simples y casi inadvertidas, hasta severas, que requieren de tratamientos psiquiátricos. Otras, se trastornan emocionalmente y cambian su personalidad de un momento a otro causando sorpresa en quienes las rodean y a ellas mismas que no comprenden su problema. Todo este paquete de síntomas y cambios le hace la vida difícil y crea traumas emocionales.

Muchas mujeres luego de visitar su médico primario y especialistas se dan por vencidas y disimulan todo ese sufrimiento por años, sin saber que los síntomas experimentados que incluyen: cambios en el estado de ánimo, disminución de la libido, cansancio, caída de cabello y resequedad de la piel, ocurren principalmente por una deficiencia de progesterona.

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